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A diferencia de lo que a veces se puede criticar, sí hay muchas iniciativas que están buscando abrir espacios en otras regiones. La descentralización es uno de los temas que nos apasiona, ya que vemos el potencial de cada territorio.

En este sentido es que conversamos con Ximena Belmar, coordinadora de sedes de Chrysalis, Incubadora de Negocios de la PUCV. Una marca con propósito que busca generar cambios futuros en lo local y nacional, aportando a un mundo mejor. ¿A qué se dedican y por qué debes conocerlos? Te invitamos a leer:

 

Ximena, en tu caso, ¿cómo llegaste a Chrysalis?

-Primero estudié administración turística y cultural, y luego estudié Ingeniería Comercial, y cuando tuve que hacer la práctica – mientras trabajaba en otra parte totalmente diferente – me fui a Chrysalis. Renuncié a mi trabajo e ingresé como practicante, y desde entonces ya van como 5 años. Me guié un poco por la emoción de saber más del emprendimiento, de la innovación, por lo que estaba muy interesada. Llegué y me enamoré de todo este mundo, de los proyectos y emprendedores y emprendedoras.

 

¿Has pasado por distintas partes de la organización?

-He tenido hartos roles, debido a que Chrysalis también ha ido cambiando. Hoy estoy coordinando las sedes regionales en los lugares que tenemos presencia, lo que ha sido fundamental para este crecimiento de la incubadora.

 

¿Cuéntanos dónde se encuentra Chrysalis y qué hace en estas sedes?

-Estamos presentes en la Región de Atacama (desde el 2015), Coquimbo (2019), Valparaíso claro y en Maule.

Lo primero es una asociación con el Co-work Atacama; luego a través de un proyecto Corfo llamado Potencia Asociativo nos vinculamos con coworks en Coquimbo y Maule, donde decidimos llegar a las regiones y llevar las herramientas de innovación y emprendimiento de nuestra incubadora. Este conocimiento usualmente está más concentrado en las ciudades grandes como Santiago, Valparaíso y Concepción. Ya llevamos tres años en estas tres regiones.

¿Qué diferencias o sorpresas ven en estos territorios en comparación a Valparaíso, que es su centro de operaciones?

-Desde que nos hemos dado cuenta del nivel de emprendimiento de cada Región, notamos que hay emprendimientos más tradicionales y de etapa temprana en lugares menos urbanos, lo que ha sido diferente a nuestra expertise acá en Valparaíso.

 

Por ejemplo, ¿han logrado sacar proyectos altamente competitivos de estas regiones?

-Hemos tenido que partir de cero, como educadores de los y las emprendedoras, por lo que nos hemos concentrado en la entrega de herramientas. A veces no hay entidades que cubran esta necesidad en las localidades. Si bien no llevamos mucho tiempo, hemos visto un gran cambio de switch, de mentalidad en quienes participan, donde entienden que pueden ver un poco más allá e innovar en sus procesos y proyectos. Hemos estado con algunos emprendedores en nuestros programas estos tres años y seguimos potenciándolos.

Un ejemplo que me encanta es Blanca Martínez, que es del Maule. Ella hace barras de snack de legumbre, y hoy tiene una gran variedad de productos en base a legumbre, ha ido creciendo y no sólo gracias a nosotros, pero sí hemos visto en su caso un cambio de mentalidad,al tener el deseo de llevar sus productos más allá de su comuna, por ejemplo. Ella es un fiel reflejo de lo que nosotros queremos incentivar y potenciar.

 

Ustedes están generando un impacto social que quizás no era el principal foco de su quehacer, pero terminan formando comunidad en los territorios y dando la oportunidad de hacer crecer la economía personal y local. ¿Cómo ves este impacto de Chrysalis a largo plazo?

-Nosotros llegamos a las regiones sin dimensionar las carencias que en ellas habían con respecto al emprendimiento y la innovación. Aún hay mucho trabajo – de parte de todas las organizaciones públicas y privadas – por hacer.

Con las postulaciones y posibilidades que hay, podemos analizar si es que hay pocas oportunidades para los y las emprendedores, o si es que quizás en las regiones no hay proyectos de ese perfil. Eso hemos visto y se ha tenido que acompañar por ejemplo la formulación de proyectos para que las personas postulen, eso también es un talón de Aquiles.

Nuestra máxima meta es ojalá estar en todo el país, donde se puedan incubar con nosotros, prestar nuestros servicios a la comunidad, y ojalá que desde las regiones salga un próximo unicornio y más proyectos tecnológicos, dinámicos. Esperamos que este trabajo dé sus frutos.

 

¿En qué está ahora Chrysalis? ¿Qué oportunidades tienen abiertas?

-Desarrollamos distintas convocatorias para las regiones, y actualmente tenemos la Convocatoria Zero abierta, que es dirigida precisamente a las regiones de Atacama, Coquimbo y Maule, dura hasta el 25 de febrero. Se trata de becas para que los y las emprendedoras puedan entrar a Chrysalis y desarrollar su idea de negocios y crear su primera etapa o prototipo.

Ojalá que postulen la mayor cantidad de proyectos, pues después hay más programas que son las etapas siguientes a esta convocatoria. Las bases están en www.chrysalis.cl

 

Excelente para quienes están en su primera etapa. En ese mismo sentido, si alguien que nos lee no comprende si su proyecto es o no innovador, ¿cómo lo aclaramos para quienes nos leen?

-Acá todos y todas pueden participar con su idea de negocios, ya que al estar en etapa inicial podemos agregarle el elemento innovador. Esta “innovación” puede estar en tu producto, en tu proceso, servicio o modelo de negocios. Lo importante es que sepas qué necesidad estás cubriendo, a qué estás dando solución y qué me diferencia de lo que ya existe.